sábado, 5 de noviembre de 2016

Dime qué Vengador querrías ser y te diré qué tipo de persona eres.

          Voy a juntar en esta entrada dos de mis pasiones: ética y frikismo (en este caso de superhéroes). Se trata de leeros la cartilla. Tras Capitán América: Civil War muchos han visto que tener un superhéroe preferido no es solo cuestión de decidir qué superpoder es más molón, sino también cuáles son tus principios. Por si eres un poco simple (casi seguro que sí) yo que soy profesor de ética te voy a enseñar qué clase de sujeto moral eres realmente 😝. Dime cuál de los siguientes Vengadores querrías ser y descúbrelo:


Iron Man:

          Eres humano, demasiado humano. No quieres ser un superhéroe, quieres ser Tony Stark. ¿Y quién no? "Si te quitas esa armadura, ¿qué eres?" inquiere el Capitán América, y Tony Stark responde "genio, millonario, playboy, filántropo". Eres un hedonista. No te jode la ecuación la filantropía porque de vez en cuando sientes una punzada de orgullo y ayudas a los demás... no vaya a ser que te sientas mal contigo mismo.



Thor:

          Eres un megalomaníaco. Aquellos que tienen un ego que es demasiado grande incluso para Tony Stark escogen a Thor. Tú quieres el poder, y haces el bien porque noblesse oblige. Lo tuyo no es solidaridad, es caridad.


Capitán América:

          Oooooh, qué noooble. ¿Quieres oír que estás chapado a la antigua, que crees en valores caballerescos imperecederos como el honor, el valor, la lealtad y el sacrificio? Eres un maldito cura, un absolutista moral pero partidario de una ética de la virtud más bien pedestre. No luchas contra los malos, luchas contra el Mal mismo por el Bien mismo con una fe ciega. No estás en DAESH porque no has nacido en Oriente Medio.


Hulk:

         Si de verdad escoges Hulk es un milagro que estés leyendo esto. Es más, es increíble que sepas leer. Eres una bestia y solo quieres destruir. Y no me vengas con el cuento de que Bruce Banner es un gran tipo y un brillante científico. Él sí, tú no, porque él lo último que querría ser es Hulk. Podría creer que eres un nihilista si pudiera creer que sabes lo que eso significa, todo apunta a que sencillamente eres un bruto, un macarra, el abusón de la clase que solo sabe disfrutar machacando.


Hombre Hormiga / Avispa:

          Lo reconozco, no acierto a imaginar por qué nadie querría escoger a estos personajes, pero igual es que no concibo una vida tan gris como la tuya... En fin, respecto a desear el poder de dominar el tamaño de tu cuerpo solo diré una palabra: Freud.



Viuda Negra / Ojo de Halcón:

          Vale, lo entiendo y lo respecto, eres un #LET. Te crees la fantasía de que los hombres se hacen a sí mismos. No tienes ningún poder especial, eres sencillamente un humano normal, con talento, que ha trabajado duro y con su esfuerzo ha conseguido ser el mejor en lo suyo. Entiendo que esos "enclenques humanos", como diría Hulk, que son Ojo de Halcón y la Viuda Negra te causen admiración aguantando el tipo entre fuerzas muy superiores a ellos. Pero el caso es que ambos no quieren sino redimirse de un pasado oscuro y, dado que dudo que seas un antiguo espía, me acojona un poco pensar qué hiciste en el pasado, pero casi seguro no quiero tratos contigo. Lo más probable es que estés leyendo esto desde la cárcel o un centro de desintoxicación.

Spiderman (1):

          Eres la única persona decente que está leyendo esto, me gustaría saber cuántos hay como tú pero me temo que pocos. Eres un humano genuino, un tío normal, no quieres poder, dinero, ni gloria, solo quieres ser feliz y hacer felices a los tuyos sin hacer daño a nadie. Y no solo eso, parte de tu felicidad es que el mundo sea algo mejor, que no exista la injusticia, que el poderoso o el violento no se aprovechen del débil o el pacífico. No eres un exaltado, pero no eres neutral, quieres ayudar a los demás, patear el culo a los malos, proteger al indefenso, crees que es tu responsabilidad, eres sencillamente un buen kantiano. Con más gente como tú todo nos iría mejor.


Un poco más en serio, los dilemas morales en Civil War (cómo salvar para la causa ética a Iron Man y al Capitán América):


          Aunque ambas historias comparten muchos aspectos, hay diferencias importantes entre el dilema moral que plantea el crossover Civil War en cómic y el de la película Capitán América: Civil War. Me gustaría hacer aquí un análisis (sin ánimo de exhaustividad) de los principios morales que mueven a los líderes de las dos facciones en liza.

          En Capitán América: Civil War (la peli) básicamente Iron Man encarna la ley frente a Capitán América que encarna la moralidad.
          Ciertamente hay una diferencia entre lo legal y lo legítimo, y existirían valores morales universales, una ley superior (dada por ejemplo por Dios, la naturaleza o un consenso universal), a los que debería ajustarse la ley positiva. Cuando las leyes contradicen esos valores morales universales entonces está justificada la desobediencia civil, se puede considerar que la ley es ilegítima. En el caso de la película Iron Man defiende que Los Vengadores han de someterse a jurisdicción internacional y actuar conforme a mandatos de instituciones internacionales, por el contrario Capitán América, desengañado del poder político, cree que es más fiable su instinto moral y que por tanto los Vengadores deberían ser una fuerza independiente. En cierto sentido el enfrentamiento entre Iron Man y Capitán América es un enfrentamiento entre iuspositivismo y iusnaturalismo.
          Yo diría que el iuspositivismo que defiende Iron Man es superior al iusnaturalismo de Capitán América. Esos famosos valores universales no son otros que los Derechos Humanos, y el organismo encargado de velar por ellos no es otro que la ONU. Entre otras cosas lo que convierte a los Derechos Humanos en la ley de leyes es el consenso del que emana su declaración. Capitán América no entiende esto, y de hecho se rebela frente al mandato de la ONU aludiendo a valores más allá de estos mismos valores. ¿Cuales? Los suyos propios. Volviendo a lo dicho más arriba sobre él, Capitán América es un absolutista moral, pero no un universalista/racionalista a la Kant sino un tradicionalista/intuicionista: los valores que él considera imperecederos son los de un valiente del ejército de los Estados Unidos de los años 40 del pasado siglo. Dicho de otra forma, Capitán América es un dogmático y lo que lleva a cabo no es desobediencia civil, sino desobediencia a secas. Y cuando el que desobedece (al escrutinio de la ONU, ni más ni menos) es un poderoso (y eso es por definición un superhéroe) entonces eso recibe el nombre de tiranía. Así pues, el verdadero defensor de valores universales es Iron Man defendiendo que Los Vengadores sean supervisados por la ONU (incluso aunque esta se equivocara en su juicio), pues sencillamente está defendiendo el principio básico de la democracia: la isonomía, la igualdad ante la ley. El Capitán América viene a alegar una superioridad moral que le haría estar por encima de la ley, pero lo que de hecho hace que Los Vengadores estén por encima de la ley es sencillamente su poder, luego el Capi están defendiendo una suerte de aristocracia. Aceptar someter su poder a la ley (y por tanto aceptar su igualdad ante la ley) es por tanto aceptar la democracia y la Declaración Universal de Derechos Humanos, algo que hace Iron Man y no Capitán América.
          Si estabas pensando en todo esto cuando elegiste Iron Man entonces estás salvado, eres otro que, como Spiderman, ha entendido que un gran poder conlleva una gran responsabilidad, entiendes lo que es un imperativo categórico, la auténtica buena voluntad (y no las pestilentes buenas intenciones) y el reino de los fines. Te quiero también entre los míos (por cierto, que este ramalazo ético de Iron Man ya se dejó ver en su sacrificio, sin consecuencias al fin, en la batalla en Nueva York contra los chitauri en la película Los Vengadores).

          En los cómics de Civil War las cosas son muy diferentes. Este cómic tiene sentido en el contexto de los atentados del 11 de Septiembre de 2001 y la reacción de la Administración de los Estados Unidos presidida por el infausto George W. Bush con su "guerra contra el terrorismo" y el Patriot Act.
          El dilema moral que presentan los cómics es entre libertad y seguridad, y el Capitán América es en este caso el defensor de la libertad y los derechos civiles, resistiendo a una ley que los menoscaba (un registro de todos los mutantes y superhéroes, que deberían renunciar a sus identidades secretas), mientras que Iron Man es en el mejor de los casos partidario de la negociación y el mal menor, y en el peor un colaboracionista que defiende suspender algunas libertades o estrechar sus límites con la excusa de la seguridad (¿de quién? ¿también la de los familiares y amigos de los superhéroes que releven su auténtica identidad?). Aquí Capitán América no aparece defendiendo sus intuiciones morales, sino como el defensor de los valores en que se basa la democracia que una ley que pretende defenderla va a coartar. Si era este el Capi que tenías en mente cuando escogiste más arriba tu Vengador favorito, entonces también estás en el lado de los buenos, eres también un kantiano del tipo rawlsiano, defensor del principio de libertad, paladín de la democracia liberal.

          Si queréis más información y un análisis más elaborado de los cómics que el mío os recomiendo que os leáis los siguientes artículos:


(1) Lo sé, lo sé, en puridad Spiderman no es un vengador, pero aparece en la peli Capitán América: Civil War de la que parte esta entrada, no seáis unos frikis tiquismiquis aguafiestas.

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